Curso de guion de cine en Valencia

Curso de guion de cine en Valencia auspiciado por los talleres de escritura y las cadenas literarias de Libro vuela libre

Los cursos de escritura de Libro vuela libre acaban de incorporar a su bloque de recomendaciones un taller de guion de cine en Valencia orientado por el guionista, escritor y crítico literario Jimmy Entraigües, que aportará en sus charlas magistrales, como invitado especial de nuestras cadenas literarias, su amplia trayectoria como experto en la escritura de textos cinematográficos. 

Curso de guion de cine en Valencia adscrito a los talleres de escritura de Libro vuela libre

Inscripciones abiertas en el curso de guion de cine en Valencia recomendado en las comunidades de escritura de Libro vuela libre: 

Precio:

59 euros al mes

Duración:

Sesiones presenciales de 1:30 horas semanales en grupos con plazas limitadas y todas las medidas anti-COVID-19

Más información y reserva plaza: 657 33 03 24

Fundamentos del curso de guion de cine: reflexiones sobre el texto cinematográfico

Dentro de este curso de Taller de guión cinematográfico y teatral es indispensable conocer las herramientas que utilizamos y de qué manera lo hacemos. Una de las primeras cosas que debemos saber sobre cómo se realiza la escritura de un guion de cine o de un libro para el cine es que no vamos en busca de lectores como en el caso de una novela, un ensayo o un poemario. Los textos cinematográficos nos están destinados a las librerías.

Dentro del mercado literario son pocos los libros que llegan al público generalista con textos cinematográficos. Casi siempre suelen ser aficionados, investigadores, historiadores o especialistas quienes compran en las librerías obras que contienen un texto para el cine u obras teatrales (Shakespeare es una excepción). Es más, el 90% son ediciones algo retocadas para que su lectura sea más amena y fácil de seguir con el fin de evitar los conceptos técnicos o farragosas descripciones. Por lo tanto a la hora de escribir para el cine o el teatro hay que pensar que el texto no va destinado a conquistar o seducir a los lectores.

Otra de las cosas que veremos en el curso de guion de cine en Valencia que guiará Jimmy Entraigües es que un texto para el cine o el teatro casi siempre se realiza en dos partes: primero se crea el llamado texto (guion), libro o escrito literario. Es decir, un texto que contempla algunas especificaciones técnicas mínimas (secuencias, pequeñas descripciones, ambientación, cortes a planos…), en el que  prepondera toda la base argumental, diálogos, trama y subtramas de la obra; y, tras la aprobación de este texto, se lleva a cabo un segundo escrito llamado guion técnico donde se refleja la construcción del filme en sus vertientes más específicas (elaboración de planos, decoración, música, decoración, ambientación…). Esta segunda parte más técnica del texto se realiza junto al director, ya que será su mirada la que dé sentido y corpus a lo que desea expresar.

Es decir, escribimos un libro, un texto, destinado para un equipo de profesionales (actores, productores, arte, directores de fotografía, etc.), que pondrán en imágenes (o sobre la escena) la historia y el argumento que hemos escrito; y es ahí, precisamente, donde el texto sirve como guía y pauta para el resto de profesionales que intervienen.

La herramienta fundamental de un escritor de textos para el cine, el teatro o cualquier expresión audiovisual es la palabra. Al igual que un escritor de novelas o un periodista, el escritor de textos audiovisuales debe manejar con corrección y soltura el lenguaje. Debe saber sintetizar y ser consciente de que un texto siempre, siempre, requiere cambios y correcciones, por lo que debe estar predispuesto a retoques y alteraciones hasta el último minuto.

Existen muchos programas para la elaboración de un texto audiovisual, cualquiera de ellos será una excelente ayuda para trabajar. Habitualmente un texto suele tener entre 80 y 120 páginas, y se recomienda hacer la imagen sobre la palabra. Un ejemplo: la poderosa novela ‘Guerra y Paz’, de Tosltoi, contó con un primer texto para el cine de 450 páginas para la película de K. Vidor de 1956. Tras varias lecturas y modificaciones quedó finalmente reducido a 180 páginas, gracias a la labor de sus seis ‘guionistas’.

Es muy importante recordar que un texto audiovisual es un material sensible en constante cambio, que no debe herir la sensibilidad del autor sino más bien estimularlo a crear y aportar nuevas ideas. Como bien dijo Goddard: “Soy un escritor de imágenes, escribo con la cámara”.

 

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